Quierete.

Quierete.

Quiérete. Y no porque lo diga yo, es porque te lo mereces. Quiérete por encima de todo y de todos. Que importa el daño que te hayan hecho, que importa si tienes nuevamente el corazón roto. Que importa si en lugar de tener un cuerpo 10 tienes un cuerpo 6 o menos. Eso no importa, lo que importa está dentro de ti. Tienes que quererte, tienes que mirarte al espejo y decirte sola ” Te quiero ” pero mirándote a los ojos. Buscándote en lo más profundo de tu corazón. Te lo mereces, por todo lo que has pasado.

Coge una maleta, piérdete y luego encuentrate. Empieza de 0. Crea nuevos recuerdos, ten nuevas metas y sobre todo no vuelvas a sentimientos anteriores, no por orgullo, porque ya a estas alturas, ¿qué importa el orgullo? Sólo que no vuelvas atrás, por ti, porque has avanzado hasta aquí arrasando con todo. Has vencido a los amores más marcados que han pasado por tu vida y no creo que tu corazón merezca volver a revivir esos sentimientos. Hazte el favor y mira siempre adelante, queriéndote. Perdonate, perdona el pasado. No digo que mires a tu ex y le digas “te perdono” pero si tienes que cerrar en tu interior para poder seguir avanzando, para poder volver a ser feliz.

Que en esta vida hay que arriesgar, si crees que es necesario hazlo, pero realmente ¿te merece la pena volver? Recuerda esto siempre: ”La primera vez que me hagas daño será culpa tuya, la segunda será mía” No puedes querer más a una persona que a ti mismo. Eso es algo estúpido. No puedes poner por delante de ti a otra persona y mucho menos intentar poseerla. Déjala ir, déjala marchar, si es la tuya va a volver aún habiendo pasado por miles de batallas. Y te puedo asegurar que el tiempo cura más que una botella de Ginebra, (no lo busques de esa manera, al final de la botella tampoco estará) Y que cuando digo tiempo, no son unos meses, pueden que sean años, más de lo que pensamos y más de los que nos gustaría.

Y por último, sonríe. Sonríe siempre. Un día sin risas es un día perdido y ya hemos perdido muchos días queriendo a una persona más que a nosotras mismas como para seguir perdiendo días. Que si cae alguna lagrima de tus ojos sea provocada por la risa.