“Gracias por ser como eres”

Esas palabras me salvaron. Hacía tanto tiempo que nadie se paraba a conocerme, pero a conocerme de verdad. De acariciar cada inseguridad y volverla segura. De abrazar cada miedo y convertirlo en un sueño. De hacer lo imposible, posible. 

Esas palabras fue el principio de algo grande, de algo tan grande como lo nuestro.

Estaba pasando por uno de los peores momentos de mi vida y llegaste para rescatarme. Para salvarme de mi misma. Para hacerme ver que soy más fuerte, luchadora y segura de lo yo misma pensaba. 

Gracias a ti, por salvarme.